Miel de castaño: aspecto, aroma y sabor
La miel de castaño presenta un color que va del ámbar al ámbar oscuro, con tonalidades pardoverdosas más visibles en la parte superior, donde la miel contacta con el vidrio del envase.
Su aroma es muy particular: destaca un matiz amaderado, recuerdo a madera seca o a barricas de vino, con una base floral.
En boca el sabor también es singular: dulce, con un amargor característico. Suele tener poca tendencia a cristalizar, lo que la hace cómoda en repostería y en cocina creativa.
Es una miel muy valorada en alta cocina por la intensidad de su aroma y su nota amarga.
Composición y valoración tradicional
Por su perfil nutricional, la miel de castaño se ha descrito como fuente de vitaminas del grupo B y vitamina C (en el marco de una dieta variada), además de antioxidantes y un notable aporte de minerales (entre otros, fósforo, potasio, magnesio, hierro y calcio).
Nota informativa: la miel es un alimento, no un medicamento. Cualquier referencia a efectos sobre la salud debe entenderse como uso tradicional o cultural, sin sustituir el consejo de un profesional sanitario.
- En la tradición popular se ha asociado a un apoyo general del organismo y al aporte de nutrientes que participan en procesos metabólicos habituales.
- También se ha relacionado, de forma no científica unívoca, con comodidad digestiva, bienestar respiratorio (uso expectorante tradicional) y con el aportes de hierro y otros minerales en contextos de alimentación equilibrada.
Origen de nuestra miel de castaño
Esta miel de castaño la recolectamos en Genalguacil, en el Valle del Genal, a una altitud de unos 650 m sobre el nivel del mar, en un entorno de montaña y dehesas propicio a la floración del castaño.





Pablo –
Riquisima , he pedido un frasco de pruebas. de 31 gr y voy a pedir mas.